Dani Pedrosa
La primera vez que Daniel Pedrosa se subió a una moto tenía cuatro años y su montura de entonces, una Italjet 50 de motocross, incorporaba ruedas laterales de apoyo. Con seis años, Dani ya empezó a correr en minimotos; su primera pocket bike fue la réplica en miniatura de una Kawasaki de calle. A ésta le siguieron otras monturas, los circuitos y las carreras entre amigos, siempre como diversión y sin imaginar siquiera lo que le iba a deparar el destino. Corría el año 1996 cuando Pedrosa, que entonces contaba diez años, cursó su inscripción al Campeonato de España de minimotos. Empezó a correr en circuitos de karts por toda la geografía española, acompañado siempre por sus padres y con la moto en el maletero del coche. Les acompañaba su hermano pequeño, Eric, cinco años menor que él y que actualmente también hace sus pinitos sobre dos ruedas. Ese año, Pedrosa quedó sexto en la primera carrera debido a un problema con el tubo de escape de su moto. Pero ya en la segunda carrera subió por primera vez al podio. Disfrutó con la experiencia y tras finalizar segundo la temporada decidió, volver a correr el campeonato al año siguiente.
Tuvo mala suerte y contrajo la varicela unos días antes del comienzo del campeonato de 1997. Era el principio de la temporada y ni tan siquiera podía ponerse el casco. Debido a ese contratiempo, a final de año Pedrosa quedó a ocho puntos del líder, en la tercera posición de la clasificación general.
Aunque en 1998 logró por fin hacerse con el título, las carreras aún eran un pasatiempo. Por aquél entonces la Copa Aprilia 50 y el Open RACC eran copas de promoción muy conocidas y Pedrosa se planteó participar en alguna de ellas. Pese a sus buenos tiempos, decidió dejar las motos y empezar a correr en mountain bike por falta de recursos y apoyo. Cuando estaba a punto de obtener la licencia para empezar a correr en bicicleta, la familia se enteró a través de un amigo de que se estaba organizando la Movistar Activa Cup, una copa de promoción con motos de competición.
Pasar de minimotos a motos de carreras suponía un cambio enorme y Dani era aún muy joven, pero a principios de 1999 decidieron enviar una solicitud para hacer las pruebas en el circuito madrileño del Jarama. El fin de semana anterior a las pruebas, Pedrosa aprendió a pilotar una moto con marchas que le prestaron en un polígono industrial cercano a su casa. Nunca antes había corrido en un circuito y además de los nervios, la moto era tan alta que lo...